Escuelas de Idiomas Nueva Zelanda
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Tengo 26 años y soy un agrimensor suizo. Siempre soñé con estudiar inglés en otro país. Después de leer la información proveniente de todo el mundo, elegí Rotorua en Nueva Zelanda.

Rotorua está en el centro de la Isla Norte y todo está cerca. Por ejemplo la playa, los centros de esquí o la ciudad de Auckland sólo están de una a tres horas en coche. Además en Rotorua se pueden realizar muchas actividades, como el luge [tirarse en carrito montaña abajo], las ferias agrícolas, los senderos de bicicleta de montaña en el bosque de Redwood y un museo importante, por citar sólo algunas. La ciudad es bastante pequeña, por lo que es fácil tener acceso a todo lo que necesitas.

Me lo he pasado tan bien que he decidido quedarme aquí y tener el placer de vivir de una manera diferente.



Yo recomendaría Auckland a cualquiera que quiera estudiar en Nueva Zelanda. La ciudad es limpia y verde, la gente es simpática y se pueden realizar muchas actividades como navegar a vela o hacer windsurf. Las únicas cosas negativas son los autobuses y el clima, que puede cambiar muy rápidamente.


¡Auckland es guay! Es segura y barata, la gente es simpática y me gusta el aire puro que se respira. Creo que es un buen sitio para estudiar porque no hay demasiada gente.
Siempre soñé con ser instructor de snowboard en Nueva Zelanda, pero tenía un problema, había dejado de estudiar inglés en mi primer año de la escuela secundaria. ¡No podía hablar nada de inglés!

Así que vine a Nueva Zelanda dos meses antes del comienzo de la temporada de esquí y empecé a estudiar inglés en Queenstown. ¡Para cuando se inauguró la pista de esquí podía hablar con la gente que iba en la aerosilla con naturalidad!

Mi curso de instructor de snowboard fue fantástico. Hice muchos amigos en la pista de esquí y mejoré mis destrezas con la tabla de snowboard. Los instructores de snowboard son muy profesionales ¡y logré obtener mi diploma de NZSIA!
Cuando llegué a Nueva Zelanda no podía entender nada y tenía problemas para comunicarme. Fui a Queenstown a estudiar y desde ese entonces empecé a sentirme como en casa.

La gente que trabaja en mi escuela es muy amistosa y me ayudaron con cualquier problema que tuviera. Me ayudaron a encontrar una casa de familia donde alojarme y luego un apartamento. En las clases había sólo 4 o 5 estudiantes, así que pudimos aprender mucho inglés.

Queenstown es un lugar muy hermoso y seguro. Hay muchas cosas para hacer, como esquiar, practicar snowboard y hacer senderismo. Si decides ir allí estoy seguro de que te lo pasarás muy bien.